El pasado día 11 de noviembre, se conoció que Europa había aprobado un informe demoledor contra el Gobierno de Sánchez ante la iniciativa del sindicato de la Policía Nacional, Confederación Española de Policía ( CEP ). En él se acusa al ministro de Interior español, Grande Marlasca de ocultar pruebas claves sobre los asesinatos de Barbate (la zodiac en la que mataron a dos guardias civiles el 9 de febrero de 2.024) y habla de “grave obstrucción” a la delegación parlamentaria que se desplazó a España a investigar los hechos. Además,.exige reinstaurar OCON-Sur, la unidad antidroga de la Guardia Civil que Interior desmanteló antes de la tragedia.
La Confederación Española de Policía exigió la dimisión inmediata del ministro del Interior tras el informe aprobado por el Parlamento Europeo que respaldaba las reivindicaciones de la CEP y denunciaba la falta de protección institucional a los agentes policiales.
A consecuencias de este dictamen, la Comisión de Peticiones de la Unión Europea ( UE ) ha formulado, entre otras, las siguientes conclusiones:
–Subrayar la urgente necesidad de reforzar la protección legal y laboral de las fuerzas de seguridad en toda la Unión Europea, incluyendo su seguridad física, condiciones de trabajo y garantías jurídicas. Instar a mayores inversiones en personal, equipamiento y apoyo psicológico, asegurando que los agentes puedan desempeñar sus funciones con dignidad.

–Pedir a la Comisión Europea que proponga una Directiva que clasifique a todos los cuerpos policiales de los Estados miembros como “profesiones de alto riesgo”, con todas las protecciones legales, económicas y laborales correspondientes (jubilación anticipada, protocolos específicos de salud y seguridad, y escalas salariales diferenciadas).
-Instar a los Estados miembros a reconocer a los integrantes de sus organizaciones de seguridad pública como profesionales de alto riesgo, otorgándoles las mismas garantías legales, económicas y laborales, incluyendo jubilaciones anticipadas, medidas de seguridad adaptadas y retribuciones diferenciadas.
–Reclamar que los actos violentos contra agentes no queden impunes y que se consideren “eurodelitos”, con penas agravadas. Solicitar al Parlamento Europeo, al Consejo y a la Comisión a impulsar una propuesta para incluir estos delitos en la lista de eurodelitos.

–Recomendar un enfoque integral que aborde las causas estructurales del tráfico de drogas, como el desempleo, la exclusión social y la falta de oportunidades laborales.
—Exhortar a la Comisión y al Consejo a elaborar un informe conjunto con estadísticas armonizadas sobre agresiones y suicidios que evalúe las medidas de protección en el empleo y jurídicas existentes en los Estados miembros.
–Tomar nota de que el Gobierno español, en contra de la voluntad de las familias de las víctimas, ascendió en agosto de 2025 a los responsables de la operación policial en la que murieron los dos guardias civiles en Barbate.

-Urgir a los Estados miembros a garantizar la plena protección jurídica de los agentes que utilicen fuerza legítima, incluyendo armas de fuego, en el ejercicio de sus funciones, eliminando la inseguridad jurídica que impide a los agentes defenderse o proteger a terceros,
-Apremiar la reinstauración o creación de unidades especializadas antidroga, como la desmantelada OCON-Sur en España, dotadas de financiación suficiente, personal estable y mandatos permanentes para operar en zonas fronterizas de alto riesgo.
–Condenar la decisión del Gobierno socialista español de retirar pruebas claves antes de la visita de la delegación europea, en concreto, la embarcación patrullera implicada en el asesinato de Barbate, lo que constituyó una grave obstrucción a la transparencia y a la finalidad investigadora de la misión.

–Apoyar la designación del Campo de Gibraltar como “Zona Especial de Seguridad”, debido a la persistente presencia del crimen organizado y el elevado riesgo para los agentes. Recomienda financiación estructural y refuerzo de recursos humanos para estas zonas.
La publicación de este informe coincidió con un nuevo ataque a la Policía Nacional de los traficantes de drogas en Andalucía en el que se disparó con un subfusil Kalashnikov, que es un arma de guerra, en el momento en que se iba a intervenir en un almacén de hachís y uno de los agentes resultó gravemente herido y tuvo que ser operado inmediatamente para salvar la vida.
La CEP juzga también como incomprensible y vergonzoso que el Partido Socialista Obrero Español ( PSOE ) votara en contra de todas las propuestas aprobadas en Bruselas para tipificar la profesión policial como de alto riesgo, los ataques y agresiones a los agentes como eurodelito y celebra el mayor espaldo histórico de Europa a la protección policial.

En el primer semestre de 2025 el número de agresiones a miembros de ambos Cuerpos de seguridad estatales ( Policía Nacional y Guardia Civil ) ha superado las 8.000 y de mantenerse esa tendencia, los resultados de ese año serán similares a los del anterior ejercicio, de tal forma que la mayor violencia en la calle contra los agentes se ha consolidado, «erosionando así el principio de autoridad y, lo que es peor, poniendo en riesgo a quienes se juegan la vida por proteger la de los demás»
La violencia contra los agentes no es un fenómeno puntual sino un problema estructural que se mantiene en el tiempo. Esta es la conclusión que se obtiene después de conocer.los datos oficiales disponibles hasta el tercer trimestre del año pasado y que muestran que en el caso de la Guardia Civil, el número de agresiones supera el millar o lo que es lo mismo, cada día se producen cinco ataques a sus miembros que generan el 47% de absentismo labotal. Lo que evidencia el alto nivel de riesgo al que se enfrentan los agentes y la insuficiencia de las medidas de protección y de respaldo institucional.
También se debe reformar el Código Penal para que las consecuencias de agredir a un agente no sigan siendo prácticamente testimoniales, pese a haberse alcanzado en 2024 la mayor cifra de agresiones, con una media de 1.406 al mes», subraya el sindicato.
El Parlamento Europeo, a través de un acuerdo alcanzado el pasado dos de diciembre por los portavoces de los principales grupos políticos de la Comisión de Peticiones, para que el ministro del Interior, Fernando Grande Marlasca. compareciera el pasado 28 de enero e informara sobre las razones por las que no se declara profesión de riesgo a los agentes de las Fuerzas de Seguridad y sobre el aumento de las agresiones a los mismos.

Marlasca decidió no acudir a Bruselas, evitando así dar explicaciones en persona pese a que estaba citado formalmente . En su lugar, remitió una carta al presidente de la Comisión de Peticiones en la que defendió la actuación de su ministerio en este asunto. También enumeró en la misma, los planes y refuerzos en la zona referida y eludió responder a las dudas sobre la retirada de pruebas y la gestión política del caso abierto tras la tragedia. Tras este incidente, el Parlamento Europea deberá decidir si acepta las explicaciones dadas o insiste en la comparecencia del ministro..
Con este comportamiento, el ministro del Interior ha demostrado una falta de respeto a los familiares de las víctimas y una descortesía hacia las instituciones europeas además de una deslealtad absoluta con los cuerpos policiales del Estado dado lo inconcedible e insensible de su actitud.







































































































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